• Abraham López Venegas

Todo sobre la Resección Transuretral de Próstata (RTUP).

Por: Dr. Abraham López Venegas / Especialista en Urología y salud sexual masculina.

INFORMACIÓN PARA PACIENTES.


¿Qué es?

La resección transuretral de la próstata (RTUP) es una cirugía usada para tratar problemas urinarios debido a una próstata agrandada o crecida, en afán de resolver la obstrucción a la salida de la orina. Se realiza en pacientes que tienen síntomas urinarios que son de difícil control con medicamentos o como alternativa razonable a tomar medicamentos de manera indefinida.




¿Por qué se realiza?

La resección transuretral de la próstata ayuda a reducir los síntomas urinarios que provoca la hiperplasia prostática benigna, entre ellos:

  • Necesidad frecuente y urgente de orinar

  • Dificultad para comenzar a orinar

  • Orina lenta (prolongada)

  • Orinar con más frecuencia durante la noche

  • Detenerse y comenzar a orinar nuevamente

  • Sensación de no poder vaciar la vejiga por completo

  • Infecciones urinarias

  • Incontinencia urinaria

También puede realizarse para prevenir o detener el avance de complicaciones causadas por el bloqueo al flujo de la orina.

Este tipo de operación no consiste en retirar toda la próstata sino que solo retira la cantidad necesaria de próstata para desobstruir el conducto urinario y así poder mejorar los síntomas y prevenir o limitar las complicaciones que ya se tengan por el crecimiento de las prostata.




¿Qué ventajas tiene sobre otro tipo de cirugías?


Se trata de una operación, SIN INCISIONES SOBRE LA PIEL, se realiza a través del orificio natural de la uretra usando instrumentos de alta tecnología que minimizan la agresión al organismo causado por la cirugía, con muy buenos resultados, sin dolor o con mínimas molestias y una recuperación mucho más rápida a comparación de la cirugía abierta. Sobre la principal ventaja que tiene sobre otro tipo de cirugías de mínima invasión para la próstata es la económica, ya que el costo de otros tipos de cirugías con láser, puede resultar en un costo de 3 a 4 veces mayor y los resultados son muy similares en pacientes adecuadamente seleccionados, a pesar de que el precio sea mucho más económico.


Tradicionalmente, se considera que la resección transuretral de la próstata es el tratamiento más eficaz para el agrandamiento de la próstata.


¿Qué tipo de anestesia se usa?


Por lo general se realiza con anestesia regional (con la mitad inferior del cuerpo completamente anestesiada, similar a la aplicada en las embarazadas), sin embargo, el anestesiólogo puede decidir si te conviene más la anestesia general (completamente dormido) o se puede tomar en cuenta tus preferencias propias. En todo caso, el anestesiólogo siempre te informará qué tipo de anestesia se usará y los beneficios de cada tipo de anestesia, antes del procedimiento.


¿En qué consiste el procedimiento?

Se inserta un aparato especial combinado que es cámara e instrumento de operación al mismo tiempo (resectoscopio), a través de la punta del pene por el conducto que transporta la orina (uretra) y se avanza hasta la próstata.


Usando el este aparato especial, se recorta el exceso de tejido prostático que bloquea el flujo de orina, similar a como sería el destapar una cañería con un raspado, recortando la próstata en pequeños fragmentos.

Estos fragmentos extraídos, los mandaremos a analizar en búsqueda de un cáncer oculto o alguna otra enfermedad, esto se llama reporte de patología, que tarda unos 5-10 días en salir.


En general el procedimiento tiene una duración aproximada de 1 hora y en caso de no presentarse ninguna eventualidad, solo requiere de 12 a 24 horas de hospitalización.



¿Qué puede pasar si no me opero?


Si te hemos recomendado una cirugía prostática de resección transuretral de próstata, ha sido porque te hemos valorado, se han valorado las alternativas y se ha llegado a la conclusión de que es la solución más conveniente para tu caso en particular, en caso de no operarse, la probabilidad de aparezcan complicaciones es muy alta.


Algunas de las complicaciones que pueden ocurrir son:


Infecciones urinarias recurrentes.

Lesión en riñones (insuficiencia renal)

Lesión permanente en el músculo de la vejiga (endurecimiento)

Divertículos en la vejiga (similares a los chipotes)

Bloqueo urinario total, con Incapacidad total para orinar (ni en gotas)

Cálculos o piedras en la vejiga

Sangrado a través de la orina que no responde a medicamentos.


Para fines prácticos, no hablaremos a fondo de las complicaciones en esta ocasión, pero si te interesa saber a fondo, porque aparecen las complicaciones o en qué consisten, publicaremos un artículo próximamente.


¿Cómo debe prepararse antes de la operación?


Varios días antes de la cirugía, te recomendamos suspender aquellos medicamentos que aumentan el riesgo de sangrado, entre ellos los anticoagulantes y analgésicos de venta libre, tales como las aspirinas, todo esto a menos que te indiquemos lo contrario.


Se solicita tener ayuno de por lo menos con 8 horas previo a su intervención quirúrgica.


No podrá realizar actividades extenuantes (cargar cosas pesadas, caminar largas distancias, permanecer mucho tiempo de pie, etc), por un tiempo sugerido de 4-6 semanas después de la cirugía, por lo que se sugiere hacer los preparativos o permisos pertinentes en su trabajo.


¿Qué esperar después del procedimiento?

  • Sangre en la orina. Es normal ver sangre inmediatamente después de la cirugía. Pero si el sangrado parece empeorar, la sangre en la orina es espesa como kétchup o el flujo de orina se bloquea, comunícate con el médico. Los coágulos de sangre pueden bloquear el flujo de orina.

  • Síntomas urinarios irritantes. Puedes sentir un poco de ardor orinar o tener una sensación de urgencia o necesidad frecuente de orinar. Generalmente estos síntomas disminuyen notablemente desde los primeros días a partir del retiro de la sonda.

Lo cuidados recomendados usualmente después de la cirugía son:

  • Beber mucha agua para limpiar la vejiga constantemente.

  • Comer alimentos ricos en fibra, para evitar el estreñimiento y el esfuerzo durante un movimiento intestinal. También podría recomendarte un ablandador de heces.

  • Esperar para volver a tomar cualquier medicamento anticoagulante hasta que el médico te lo permita.

  • Evitar actividades extenuantes, como levantar cargas pesadas, durante cuatro a seis semanas o hasta que el médico te lo permita.

  • Abstenerse de tener relaciones sexuales durante cuatro a seis semanas.

  • Evitar conducir hasta que te quiten el catéter y ya no tomes los analgésicos recetados.

Resultados


Por lo general, la resección transuretral de la próstata alivia rápidamente los síntomas. La mayoría de los hombres experimentan un flujo de orina significativamente desde el retiro de la sonda, esto se traduce en una mejoría notable de los síntomas y altos índices de satisfacción en los pacientes operados.


En algunas escasas ocasiones, es necesario un tratamiento de seguimiento para aliviar los síntomas, y en ocasiones, se requiere de reintervenir, particularmente después de varios años por crecimiento prostático recurrente (hasta 10% de los pacientes).


En algunos pacientes, el proceso de obstrucción causada por la próstata ha sido tan prolongado y severo, que ha provocado daños en la vejiga de manera permanente, por tal motivo, podrían persistir molestias derivadas de estas alteraciones en la vejiga, para lo cual se requerirá tratamiento adicional y seguimiento.


Esta cirugía no previene el riesgo de padecer o desarrollar cáncer de próstata a lo largo de la vida, su indicación radica exclusivamente en la mejoría de los síntomas y la calidad de vida.


En una fracción reducida de pacientes (<10%), se documenta cáncer de próstata oculto incluso aunque no sea sospechado previamente, por lo que una vez realizada la cirugía, la próstata extraída deberá mandarse el tejido extraído a análisis histopatológico.


¿Qué riesgos tiene la operación?


En general, es una operación bastante segura y las complicaciones son infrecuentes, sin embargo, ciertas condiciones esto depende del estado físico del paciente y del grado de avance de la enfermedad, siendo más comunes en pacientes en pacientes con enfermedades de base no controladas.

Los riesgos de la resección transuretral de la próstata pueden comprender:

  • Dificultad para orinar temporal. Posterior al procedimiento, portará una sonda de manera provisional en lo que ocurre un proceso de cicatrización inicial en la próstata, en la mayoría de los casos es un aproximado de 5-7 días, después de este periodo, la sonda se retira. Después de retirada la sonda, podría tener problemas para orinar durante algunos días o incluso semanas, esto se debe a un proceso de cicatrización y recuperación en proceso, así como la readaptación del organismo.

  • Infección urinaria. Este tipo de infección es una complicación posible después de cualquier procedimiento de próstata. Cuanto más tiempo tengas colocado el catéter, mayores serán las probabilidades de que se produzca una infección. Algunos hombres que se someten a una resección transuretral de la próstata tienen infecciones urinarias recurrentes.

  • Orgasmo seco. Un efecto frecuente y a largo plazo de cualquier tipo de cirugía de la próstata es la liberación de semen dentro la vejiga, en lugar de a través del pene, durante la eyaculación. El orgasmo seco, también conocido como «eyaculación retrógrada», no es doloroso y, generalmente, no afecta el placer sexual. Sin embargo, puede interferir con tu capacidad de engendrar un hijo.

  • Sangrado intenso. En casos excepcionales, los hombres pierden tanta sangre durante la resección transuretral de la próstata que necesitan una transfusión de sangre. Los hombres que tienen próstatas de mayor tamaño parecen ser más propensos a una pérdida de sangre importante.

  • Dificultad para contener la orina. La pérdida del control de la vejiga (incontinencia) es una complicación a largo plazo poco frecuente de la resección transuretral de la próstata.

  • Bajo nivel de sodio en sangre. En raras ocasiones, el cuerpo absorbe demasiada cantidad del líquido que se usa para lavar la zona de la cirugía durante la resección transuretral de la próstata. Este trastorno, conocido como «síndrome de resección transuretral de la próstata» o «síndrome de resección transuretral» y aunque no es frecuente es una de las complicaciones más aparatosas que puede requerir de cuidados intensivos.

  • Necesidad de volver a realizar el tratamiento. Algunos hombres pueden necesitar un tratamiento de seguimiento después de la resección transuretral de la próstata debido a que los síntomas reaparecen con el tiempo o nunca mejoran adecuadamente. A veces, es necesario repetir el tratamiento porque la resección transuretral de la próstata provoca un estrechamiento (constricción) de la uretra o del cuello de la vejiga.

  • Necesidad de realizar incisión. Para algunos pacientes, esto puede ocurrir por dificultad técnica para realizar el procedimiento o por un tamaño prostático excesivamente grande, que no pueda ser resuelto mediante operación sin incisiones.

  • Riesgos personalizados: para su caso en especial, tener enfermedad renal crónica terminal, puede significar un aumento del riesgo en complicaciones como sangrado con requerimiento de transfusión, sobrecarga hídrica, síndrome Post-RTUP.


Estos son las cosas básicas que todo paciente debe de conocer acerca de esta cirugía, que es considerada el milagro médico del siglo XX, al tratarse de una operación que vino a sustituir de manera importante al abordaje abierto que era realizado más frecuentemente realizado en nuestro país hasta la década de los 90's.


En todo caso si tienes alguna duda no dudes en ponerte en contacto con nuestro equipo, espero que esta información te sea de gran utilidad.



Dr. Abraham López Venegas

Cirujano Urólogo

CEO UMGM





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