• Abraham López Venegas

¿Que es la fimosis? Y por qué no se quita con cremas.

Por: Dr. Abraham López Venegas / Urólogo y especialista en salud sexual masculina


En términos sencillos, es la dificultad o incapacidad para retraer la piel que cubre el glande (prepucio). Se trata de una situación bastante común que implica un proceso continuo que lleva al agravamiento del problema.


Es una enfermedad causada por cualquier daño directo a la piel del pene, cualquier tipo de daño que cause una herida en el prepucio y que produzca un proceso de cicatrización (cortaduras, rozaduras, etc). En niños, es distinto, lo cual suele ocurrir desde el nacimiento. Para fines prácticos, hablaremos del problema en adultos.


Es de importancia recordar que la piel de esta zona es MUY ELÁSTICA y cada que se produzca una lesión, dejará atrás una cicatriz, que es más dura, menos elástica y que con el paso del tiempo se contrae, formando un anillo de cicatriz, que cada vez es más pequeño y cada vez se vuelve más difícil descubrir el glande.


La dificultad para retraer el glande, lleva a la incapacidad para poder realizar una correcta higiene del glande y comienza a presentarse acumulación de orina, bacterias y piel muerta, formando una especie de sustancia espesa y fétida llamada esmegma.


El esmegma, favorece la irritación crónica de la zona, lo cual, lleva a más inflamación, más cicatrización y el proceso se vuelve un círculo vicioso.



Cuando ocurre una inflamación aguda, por lo general se acompaña de enrojecimiento en el pene, dolor y ardor de la piel que lo recubre, a lo cual, muchos médicos inician tratamiento antibiótico, antiinflamatorio y ungüentos, pero, si bien es una buena conducta, esperar a que pase la inflamación aguda, los medicamentos tomados o las cremas, no son la solución definitiva al problema de base.


Entonces, el problema en este caso, se va a resolver, quitando ese anillo de cicatriz que se ha formado y de esta manera se va a poder descubrir nuevamente el glande, este procedimiento se llama CIRCUNCISIÓN.


La circuncisión es una cirugía ambulatoria de rutina y no conlleva riesgos mayores para el paciente ya que lo único que se retira es el exceso de piel. Por lo general es una cirugía que no tarda más de 40 minutos a 1 hora y que tiene una recuperación bastante rápida (10-14 días) dependiendo de cada caso en particular, pero son indiscutibles los beneficios:


  1. El resultado estético es bastante bueno. Después de este tipo de cirugía, por lo general los pacientes refieren satisfacción al ya no presentar estas cicatrices en el prepucio que le daban un aspecto como de "infectado" o "contagioso", cosa que puede resultar bastante llamativo a la hora de tener relaciones sexuales.

  2. Mejora la calidad de las erecciones: al eliminar el factor del dolor causado por el ahorcamiento del glande a la hora de presentar una erección, se presenta mayor satisfacción a la penetración.

  3. Mejora la higiene: al descubrir el glande, se permite limpiar adecuadamente el surco del glande donde se acumula el esmegma, eliminando el mal olor y la irritación del pene.

  4. Previene infecciones y cáncer de pene: al remover el esmegma, se previene la acumulación de bacterias, virus y hongos.

  5. Previene las complicaciones asociadas a la obstrucción del flujo de la orina: como por ejemplo, quedar completamente tapado o imposibilitado para orinar, situación grave que requiere una cirugía de urgencia.



Así que recuerda, si te está ocurriendo algo similar, no dudes en consultar a tu urólogo de confianza.





Dr. Abraham López Venegas

Cirujano Urólogo

CEO UMGM

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